La residencia en la Calle Las Marías 1513, es donde pasé mis años de niñez y adolescencia. Para el año de mi nacimiento en 1956, la estructura estaba intacta, inalterada, tal como la había diseñado el arquitecto y entregado el contratista. La casa vino a ser la última o una de las últimas construcciones que se hicieron sobre terreno virgen que perteneció al Parque Borinquen de a principios del siglo pasado.
A diferencia de la mayoría de los solares vendidos en la Terraza del Parque, cuyos dueños originales le compraron directamente al urbanizador, el solar de esta casa perteneció a Fernando Guarch, el acaudalado agrónomo. Don Fernando lo había dejado sin desarrollar (aparentemente como una inversión para el futuro) cuando hizo construir su emblemática residencia streamline moderne para los años treinta.
En contraste con otras residencias de dos niveles ya existentes en la Terraza del Parque, que tienen la clásica distribución de espacios con los dormitorios en la parte de arriba, la casa de la fachada fotogénica y el techo bermuda era realmente dos residencias en una. Una vivienda para una familia de cuatro personas abajo y arriba.
FACHADA FOTOGÉNICA
Mi tía acostumbraba contarme que la casa era tan llamativa en su tiempo (es la única residencia en toda la urbanización que tiene un techo a dos y cuatro aguas escalonado), que muchas personas cuando pasaban frente a ella le tomaban fotos. Al parecer les llamaba la atención ver algo que no fuese Spanish Revival o Streamline Moderne, los dos estilos arquitectónicos que predominaban en la Terraza del Parque.
TECHO BERMUDA
El detalle arquitectónico más sobresaliente de esta residencia, es que a diferencia de las otras casas de la urbanización, es la única que tiene un techo Bermuda. Este tipo de techo es oriundo de las Islas Bermudas, territorio británico en el Océano Atlántico Norte. Se usa allí como un mecanismo para ayudar a atrapar y colectar agua de lluvia en cisternas. Con el tiempo se convirtió en un estilo de moda preferido por algunos arquitectos. La ventaja del diseño es que siendo inclinado es totalmente inmune a filtraciones, siendo su gran desventaja no poder construir un piso adicional sobre él.
SERVIDUMBRE TROLLEY
La empresa canadiense Porto Rico Railway Light & Power Company (mejor conocida como la compañía del trolley, cuyo negocio principal era generar electricidad y también vender enseres eléctricos a plazos a sus abonados) tenía un derecho de servidumbre de paso por el lado izquierdo de la propiedad, que venía siendo el lado escondido de la casa, donde estaba la escalera trasera y los cuartos de servicio. Por esta servidumbre de paso transitaba todos los días el antiguo trolley, cuando venía bajando por la Calle del Parque en dirección a su home base en el Parque Borinquen.
OBSOLESCENCIA TEMPRANA
Aproximadamente a los diez años de haberse construido, la casa se quedó pequeña. La familia creció y se requirió espacio. Para remediar la situación, mi abuelo materno dividió su parte de la residencia para hacer un apartamento adicional, combinando espacios viejos originales con espacios nuevos de una estructura que construyó en el área cuadrada del enorme patio trasero. Es importante mencionar que esta vez los cambios que se hicieron fueron puramente funcionales, realizados por un contratista, que lamentablemente no respetó ni le importó seguir el estilo original del arquitecto.
CAMBIOS POSTERIORES
Al poco tiempo de construirse el nuevo apartamento, mi tíos abuelos en la parte de arriba también necesitaron espacio. Aprovechando el techo de la nueva estructura hecha por mi abuelo materno como base, fabricaron un apartamento nuevo sobre el mismo. Hicieron demoler la escalera original de servicio que servía al segundo piso para reposicionarla y conectarla a la nueva estructura con un puente. La idea era crear un driveway que por falta del ancho adecuado e incomodidad se usó muy poco.
Con el tiempo, mi tíos abuelos utilizaron los espacios de los cuartos de servicio, que para esos años la sociedad había cambiado y no se usaban, rompiendo la pared y techando la terraza al final del lado oeste del balcón. Esto con el propósito de hacer una pequeña unidad para alquiler. Este apartamento, y el otro que describo en el párrafo anterior son los que hoy ocupan la unidad 2B del Condominio Gelabert-Díaz.
La última remodelación (si es que se puede llamar de esta manera) resultó ser la demolición de una sección de las barandas del balcón del segundo piso en el punto donde hace esquina, para agrandar el tamaño utilizable de la sala. Recuerdo muy bien el boom, boom, los obreros descargando los marronazos, la casa se cimbraba.
CONDOMINIO FAMILIAR
Del primer piso propiedad de mis abuelos maternos, salieron tres unidades: 1A - Con entrada por el antiguo porch que daba a la Calle Frederick Krug; 1B - Con entrada por el viejo driveway original que colindaba con Casa Mirsonia en la Calle Frederick Krug; 1C - Con entrada por los dos antiguos garajes que daban a la Calle Las Marías.
Del segundo piso propiedad de mis tíos abuelos, salieron dos unidades: 2A - Con entrada por la puerta principal que daba a la Calle Las Marías; 2B - Con entrada por el callejón de la vieja escalera original de servicio que asomaba a la Calle Las Marías.
Para poder hacer esto legalmente hubo que proveerle espacio de estacionamiento a los apartamentos. Se tuvo que sacar espacio de donde no existía, de manera forzada, rompiendo partes de las verjas y haciendo parking para automóviles dentro de aceras y jardineras que estaban localizadas frente a las Calles Las Marías y Frederick Krug.
FRANKENSTEIN STYLE
Por no haber habido en mi familia una visión de futuro en el momento de diseñarla y construirla, por no respetar ni continuar el concepto original del arquitecto, y por la necesidad imperiosa de crear nuevos espacios de manera improvisada, la casa donde pasé mis años de niñez y adolescencia, con el tiempo se convirtió en un irreconocible monstruo de Frankenstein arquitectónico. La deslumbrante fachada que escasos años atrás era fotografiada a menudo por los transeúntes, había dejado de ser fotogénica.
De acuerdo a la información que aparece en el Catastro Digital de Puerto Rico, el 22 de octubre de 2021, Nicholas Robert Caras (un inversionista estadounidense) compró la unidad 2B del Condominio Gelabert-Díaz por la suma de Trescientos Mil Dólares ($300,000).
Luego de comprarlo, el inversionista lo habilitó para convertirlo en un negocio de alquileres a corto plazo. Digo alquileres porque para suerte del inversionista, la unidad 2B se divide en dos apartamentos completamente separados. George and Leto Vacation Rentals es el nombre del AIRBNB. George viene siendo el apartamento grande que colinda con Casa Mirsonia y Leto viene siendo el apartamento pequeño encima de los antiguos garajes. Según me confió Michael Descartes, (el super amable y dinámico anfitrión ponceño que los corre), los apartamentos se llaman así por los perros del propietario.
De acuerdo a la información que aparece en el Catastro Digital de Puerto Rico, el 30 de noviembre de 2021, la razón social Condado Lemare, LLC adquirió mediante compraventa la propiedad ubicada en el número 1512 de la vecina Calle Mirsonia por la cantidad total de Un Millón Doscientos Cincuenta Mil Dólares ($1,250,000).
La señora Elizabeth Robison Guarch, nieta de don Fernando Guarch, el acaudalado agrónomo propietario original de la residencia, es la que aparece como vendedora en el documento catastral digital.
Los nuevos propietarios remodelaron fabulosamente la residencia (lamentablemente no utilizaron un estilo de los años treinta para decorar los interiores y optimizar la experiencia de sus huéspedes), y la convirtieron en un negocio de alquiler a corto plazo gigantesco, rentando de un plumazo a grupos de turistas la propiedad entera.
Para las unidades de vivienda que colindan con Casa Mirsonia esto resultó molestoso, pues a veces surgían situaciones delicadas con algunos huéspedes del AIRBNB, especialmente cuando éstos daban rienda suelta a su juvenil joie de vivre en los patios y las terrazas.